El Real Decreto 1026/2025 ya está publicado y entrará en vigor en junio de 2026.
Su llegada supone una de las actualizaciones más profundas de los últimos años en formulación, etiquetado y control de productos como los zumos, los néctares, las confituras, las jaleas y la leche deshidratada.
Detrás de esta norma hay ciencia, hay salud pública, hay cambios en los hábitos del consumidor, hay evidencia sobre el impacto de los azúcares y, sobre todo, un impulso claro hacia productos más transparentes, más equilibrados y tecnológicamente mejor diseñados.
Este RD aparece porque la alimentación está cambiando y la normativa debe acompañar, y a veces empujar, esa evolución.
¿Por qué se están produciendo estos cambios?
La actualización del RD 1026/2025 responde a tres grandes impulsores:
1. Salud pública y reducción de azúcares añadidos
Europa lleva años empujando hacia alimentos con menos azúcar, menos calorías vacías y perfiles nutricionales más equilibrados.
Los zumos con reducción del 30% de azúcares, el aumento de fruta obligatoria en confituras o la posibilidad de aplicar tratamientos para reducir la lactosa responden a esta tendencia:
→ productos más saludables sin renunciar a la calidad tecnológica ni sensorial.
2. Transparencia y claridad para el consumidor
El consumidor exige etiquetas comprensibles. Por eso se incorporan menciones como “los zumos contienen únicamente azúcares naturalmente presentes”, se introducen nuevas categorías y se eliminan denominaciones confusas. El objetivo: evitar equívocos y mejorar la comunicación del valor real del alimento.
3. Armonización europea (las nuevas “Directivas del Desayuno”)
España adapta sus normas a las nuevas directrices de la UE para garantizar que los productos sean comparables y comercializables en todos los países. Más coherencia, más seguridad jurídica, menos barreras comerciales.
¿Cómo afecta esto a la industria y por qué la innovación será clave?
El RD 1026/2025 no es un reto menor. Para muchas empresas, supone reformular, recategorizar, reetiquetar y justificar documentalmente cambios que afectan directamente a auditorías, proveedores y clientes retail.
En zumos y néctares, reducir azúcares exige repensar procesos, estabilización, sabor y perfil organoléptico.
En confituras, más fruta y menos azúcar implica trabajar la estructura, el Brix, la actividad de agua y la vida útil.
En leche deshidratada, la reducción de lactosa requiere conocer y validar adecuadamente los tratamientos autorizados.
Estos cambios no son inmediatos: la industria necesitará creatividad tecnológica, conocimiento normativo, nuevas herramientas de desarrollo y un enfoque científico para garantizar cumplimiento y competitividad.
¿Qué papel juega la innovación en este nuevo escenario?
La innovación alimentaria aparece aquí como la única vía capaz de traducir una norma en una oportunidad real.
Más que un requisito legal, el RD 1026/2025 puede impulsar mejoras profundas si la empresa lo entiende como un motor de transformación:
- Reformulaciones basadas en hidrólisis controlada, fermentación o reducción selectiva de azúcares.
- Uso de pectinas, fibras funcionales o polialcoholes que no comprometen sabor ni textura.
- Optimización de procesos térmicos, de concentración o de extracción para aumentar la cantidad efectiva de fruta.
- Implementación de sistemas de validación documental y trazabilidad avanzada, alineados con IFS, BRCGS o FSSC.
- Nuevas estrategias de estabilización que permitan menos azúcar sin comprometer textura ni seguridad.
La normativa puede verse como una carga… o como el impulso que faltaba para mejorar calidad, diferenciar producto y ganar competitividad.
¿Qué soluciones propone New Food?
Desde el prisma científico y técnico que caracteriza a New Food, este escenario abre la puerta a acompañar a la industria con:
✔ Proyectos de I+D+i específicos para reformulación
Adaptación de recetas según categoría normativa, estabilidad sensorial, control de actividad de agua, alternativas tecnológicas al azúcar.
✔ Validación normativa y técnica de tratamientos autorizados
Especialmente relevante en reducción de lactosa o uso de enzimas y clarificantes permitidos.
✔ Optimización de procesos industriales
Para mantener textura, sabor y vida útil con menos azúcar y más fruta real.
✔ Revisión y actualización de etiquetado, denominaciones y claims
Garantizando cumplimiento y evitando riesgos en auditorías y clientes retail.
Porque el reto no es solo cumplir la norma: es maximizar el potencial de innovación que trae consigo.
🔬 En resumen
El RD 1026/2025 marca un punto de inflexión: menos azúcar, más fruta, más claridad y más responsabilidad técnica.
El sector alimentario tendrá que adaptarse, pero la ciencia y la innovación ofrecen todas las herramientas necesarias para hacerlo con éxito.
En New Food, siempre a la vanguardia, acompañamos a las empresas en esta transición, transformando el cambio regulatorio en conocimiento útil, soluciones reales y proyectos de I+D+i capaces de fortalecer su competitividad.



