Biopolímeros invisibles que están redefiniendo textura, estabilidad y funcionalidad en alimentos
Los exopolisacáridos microbianos (EPS) son polímeros de azúcares producidos por microorganismos como bacterias lácticas, levaduras y algunas bacterias ambientales. Aunque llevan décadas presentes en alimentos fermentados, en los últimos años han adquirido un nuevo protagonismo como herramientas tecnológicas naturales.
Su interés no radica solo en su origen biológico, sino en su capacidad para modificar la textura, estabilizar matrices complejas y mejorar la percepción sensorial sin necesidad de aditivos artificiales. Esto los posiciona como una alternativa estratégica en el desarrollo de alimentos más “clean label”.
1. Qué son los exopolisacáridos y por qué son relevantes
Los EPS son polisacáridos que los microorganismos sintetizan y liberan al medio externo durante su crecimiento. Su función natural es proteger a las células frente a condiciones adversas, pero en alimentos generan efectos tecnológicos muy interesantes.
Dependiendo del microorganismo y de las condiciones de fermentación, los EPS pueden presentar estructuras muy diferentes, lo que se traduce en propiedades funcionales específicas:
- aumento de viscosidad
- formación de geles
- estabilización de emulsiones
- retención de agua
- mejora de la textura
A diferencia de muchos hidrocoloides tradicionales, los EPS pueden generarse in situ durante la fermentación, integrándose directamente en la matriz del alimento.
2. Microorganismos clave productores de EPS
Los principales productores de EPS en alimentos son:
Bacterias lácticas (LAB)
Especies como Lactobacillus, Streptococcus thermophilus o Leuconostoc producen EPS durante fermentaciones lácteas y vegetales. Son clave en productos como yogur o kéfir, donde contribuyen a la textura cremosa.
Bacterias como Xanthomonas campestris
Responsable de la producción de goma xantana, uno de los EPS más utilizados industrialmente por su capacidad de estabilización y viscosidad.
Levaduras y otros microorganismos
Algunas levaduras también producen polisacáridos extracelulares con potencial funcional, aunque su aplicación está menos extendida.
El tipo de EPS producido depende tanto del microorganismo como de las condiciones del proceso, lo que permite modular sus propiedades.
3. Aplicaciones reales en alimentos
Los EPS ya se utilizan en diferentes aplicaciones industriales, tanto de forma directa como generados durante fermentación.
En productos lácteos fermentados, como yogur, los EPS contribuyen a la textura cremosa, reducción de sinéresis y mejora de la viscosidad, permitiendo incluso reducir el uso de estabilizantes añadidos.
En bebidas vegetales y productos plant-based, se están investigando como agentes estructurantes naturales, capaces de mejorar la estabilidad y la sensación en boca.
En panadería, ciertos EPS producidos por fermentación pueden mejorar la retención de agua y la textura, prolongando la frescura del producto.
También se están explorando en salsas, postres y productos funcionales como alternativa a hidrocoloides convencionales, especialmente en formulaciones clean label.
4. Avances recientes en investigación
La investigación actual se centra en optimizar la producción y funcionalidad de los EPS, con líneas de trabajo muy activas:
- selección de cepas microbianas con alta producción de EPS
- control de condiciones de fermentación para modular estructura y propiedades
- combinación de EPS con proteínas o fibras para crear nuevas matrices
- desarrollo de fermentaciones dirigidas para generar textura sin aditivos
Estudios recientes publicados en revistas como Foods, Carbohydrate Polymers o Food Hydrocolloids destacan el potencial de los EPS para sustituir estabilizantes sintéticos y mejorar la funcionalidad de alimentos complejos.
Además, se está investigando su papel como ingredientes con beneficios adicionales, incluyendo efectos prebióticos en algunos casos.
En resumen
Los exopolisacáridos microbianos representan una de las herramientas más prometedoras para el desarrollo de alimentos más naturales, estables y funcionales. Su capacidad para modificar textura, estabilizar sistemas y generarse directamente durante fermentación los convierte en una alternativa real a muchos aditivos tradicionales.
En New Food, exploramos este tipo de soluciones dentro de proyectos de I+D+i, utilizando fermentaciones dirigidas y selección de cepas para desarrollar nuevas estructuras alimentarias basadas en EPS.



